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Todo sobre el Wakesurf

Razones para practicarlo, material, como salir… un repaso completo al wakesurf

Podemos considerar el wakesurf como la modalidad pionera en los deportes acuáticos de arrastre, anterior al esquí náutico y al wakeboard. Sin embargo sólo en los últimos años, gracias al diseño de material específico y a los barcos cada vez más preparados para este deporte, es cuando ha empezado a popularizarse.

El wakesurf consiste en ser arrastrado por la ola que genera la estela del barco. En primera instancia se utiliza una cuerda de unos 6 metros para salir del agua y esperar a que se genere una ola limpia y de suficiente tamaño, momento en el que se suelta la cuerda.

Existen dos modalidades básicas de wakesurf: skim y surf. La primera ofrece unas sensaciones próximas al skate y la segunda al surf tradicional en mar. Las tablas de una y otra modalidad son ligeramente diferentes siendo las de skim más planas y con menos quilla. Existen además tablas híbridas que pueden ofrecernos lo mejor de ambas modalidades. Para elegir tabla de wakesurf deberás tener en cuenta el estilo que prefieres, el tamaño (más condicionado por el estilo y el barco que por el peso del rider) o la línea de rocker.

En este deporte, quizás uno de los puntos más importantes es el barco. Es imprescindible utilizar un barco intraborda específico de wakeboard o esquí acuático en el que la hélice no se encuentre expuesta. Utilizar barcos fueraborda o intra-fueraborda puede resultar muy peligroso.

Para generar una ola adecuada, es necesario lastrar el barco todo lo posible y mantener una velocidad constante en torno a 10 mph. Tradicionalmente la embarcación se lastraba con el peso en el lado en el que se sitúa el rider (estribor con pie derecho delante y babor con pie izquierdo delante). Sin embargo, en las últimas temporadas se han presentado dispositivos que permiten aumentar y limpiar la ola de cualquier barco manteniéndolo además equilibrado.

Razones para practicarlo

El wakesurf es un deporte de bajo impacto, es poco exigente a nivel físico y prácticamente cualquiera puede realizarlo.

Ahora que el material, tanto tablas como barcos, nos lo pone tan fácil, es un buen momento para empezar. Además este deporte ofrece otras ventajas como:

  • Olvidarnos de las condiciones del agua. Cuando el viento y las olas no nos permiten hacer wakeboard o esquí, sigue siendo un momento perfecto para hacer wakesurf.
  • Es fácil de aprender y prácticamente cualquiera sale del agua el primer día y en pocas tiradas está soltando la cuerda y notando la auténtica sensación de surfear una ola infinita.
  • Al no ser tan exigente a nivel físico como otros deportes de arrastre, es ideal para combinarlo y tomarse un entretenido respiro en un largo día en la lancha.
  • ¿Qué otro deporte te permite estar hablando con tus amigos mientras lo practicas?

La salida

Si ya conoces el material y te han convencido las razones para practicarlo, es el momento de que lo pruebes. Y para eso lo primero es aprender a salir. Como en todos este tipo de deportes, la técnica es fundamental para ayudarnos a practicarlos con seguridad y control.

Se empieza tumbado boca arriba en el agua con los talones apoyados en la superficie de la tabla y las piernas totalmente flexionadas. La tabla debe estar totalmente plana en el agua y los pies debe tener aproximadamente la separación de los hombros. Los brazos se mantendrán estirados en todo momento, siendo importante evitar tirar de ellos para incorporarnos.

Cuando el barco empieza a acelerar, la tabla se inclinará y se pegará a los pies, momento en el que debemos dejarnos llevar hacia delante para situarnos encima de la tabla y empezar a levantarnos muy lentamente.

Es recomendable cantear situarse fuera de la estela hasta que esta acaba de formarse, momento en el que se debe buscar el punto exacto en el que la ola genera energía suficiente para arrastrarnos. Una vez localizado este punto, surfearemos en torno a él. Cuando tengamos esto controlado será el gran momento de soltar la cuerda.